Han pasado 43 años de esa fría madrugada en la que María, a sus 10 años, tuvo que abandonar su hogar en la comunidad de Nachig, municipio de Zinacantán, por las amenazas de que sería asesinada junto con su familia por profesar una religión diferente a la católica. Con una madre paralítica, sin rumbo fijo, una gran tristeza en el alma y coraje en el corazón, solo pudo recurrir al don que Dios puso en sus manos: bordar y tejer. Al igual que muchas mujeres indígenas chiapanecas, la artesana tsotsil es un ejemplo de vida, puesto que ha sido migrante en su propia tierra, víctima de la violencia, el machismo y creencias que en la mayoría de las ocasiones rayan en lo absurdo. María Margarita Hernández Pérez aprendió el arte de tejer desde pequeña, su abuela y madre le enseñaron a fabricar su vestimenta, sin saber que ese conocimiento ancestral sería un instrumento para escapar de la violencia. Una dolorosa despedida A su memoria viene un amargo recuerdo. En una ocasión su padre alcoholizado le propinó tal golpi
María Hernández: tejiendo su historia
Han pasado 43 años de esa fría madrugada en la que María, a sus 10 años, tuvo que abandonar su hogar en la comunidad de Nachig, municipio de Zinacantán, por las amenazas de que sería asesinada junto con su familia por profesar una religión diferente a la católica. Con una madre paralítica, sin rumbo fijo, una gran tristeza en el alma y coraje en el corazón, solo pudo recurrir al don que Dios puso en sus manos: bordar y tejer. Al igual que muchas mujeres indígenas chiapanecas, la artesana tsotsil es un ejemplo de vida, puesto que ha sido migrante en su propia tierra, víctima de la violencia, el machismo y creencias que en la mayoría de las ocasiones rayan en lo absurdo. María Margarita Hernández Pérez aprendió el arte de tejer desde pequeña, su abuela y madre le enseñaron a fabricar su vestimenta, sin saber que ese conocimiento ancestral sería un instrumento para escapar de la violencia. Una dolorosa despedida A su memoria viene un amargo recuerdo. En una ocasión su padre alcoholizado le propinó tal golpi