Migrantes acampan en terminales de autobuses en Tuxtla

“Si nos detienen y nos devuelven a nuestro país, regresamos las veces que sea necesario; para nosotras volver no es una opción”, dice Estefani, mujer de 26 años originaria de Frontera Huaquillas, Ecuador, mientras descansa de las actividades diarias que hace para reunir recursos y continuar la travesía por México. Sentada sobre piezas de cartón y una sábana en la acera de la terminal de autobuses al norte-poniente de Tuxtla Gutiérrez, junto a sus cuatro hijas y su esposo, Estefani espera los alimentos que donan organizaciones religiosas. Ya cruzó el Suchiate una vez Hace dos semanas cruzó el río Suchiate junto a su familia, pagaron el transporte para la Ciudad de México, pero en un retén de Puebla fueron detenidos y regresados a Tabasco, donde permanecieron nueve días hasta reunir el recurso para llegar nuevamente a Chiapas. Estefani vende caramelos para avanzar y para los gastos que surgen a diario, como el acceso a los baños. “Una niña no aguanta hambre, cuando te pide tienes que conseguir, pero hay gent