Las calles de Tapachula se han convertido en un refugio para migrantes deportados, ya que tan sólo en una semana arribaron a la ciudad cinco vuelos procedentes de McAllen, Texas, y de acuerdo a cifras del Inegi, se estima que son entre 70 mil y 120 mil las personas indocumentadas que esperan resolver su situación de asilo en el país. Esto representa un riesgo para la población debido a la contingencia sanitaria que atraviesa México, en donde se ha desatado una serie de complejidades, que van desde la salud física-mental a los constantes estragos económicos y socioculturales que continúa dejando la tercera ola de contagios por la covid-19. Sin embargo, la situación que prevalece en la frontera sur se ha complicado: el comercio informal ha crecido desmedidamente y los servicios públicos están saturados. Es puntual destacar que ante este panorama, la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración (INM) han implementado operativos para mantener el orden en la ciudad.
Migrantes, en la búsqueda de asilo
Las calles de Tapachula se han convertido en un refugio para migrantes deportados, ya que tan sólo en una semana arribaron a la ciudad cinco vuelos procedentes de McAllen, Texas, y de acuerdo a cifras del Inegi, se estima que son entre 70 mil y 120 mil las personas indocumentadas que esperan resolver su situación de asilo en el país. Esto representa un riesgo para la población debido a la contingencia sanitaria que atraviesa México, en donde se ha desatado una serie de complejidades, que van desde la salud física-mental a los constantes estragos económicos y socioculturales que continúa dejando la tercera ola de contagios por la covid-19. Sin embargo, la situación que prevalece en la frontera sur se ha complicado: el comercio informal ha crecido desmedidamente y los servicios públicos están saturados. Es puntual destacar que ante este panorama, la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración (INM) han implementado operativos para mantener el orden en la ciudad.