Mujer y policía, ejemplo de vida

Es el brazo derecho de su jefe en la oficina de Asuntos Internos de la SSyPC, sinónimo de paciencia y perseverancia, ecuánime y dedicada, ejemplo de entrega y dedicación... es mujer. Es María del Carmen Cruz Grajales. Hace días, junto a cuatro compañeros suyos, María recibió un reconocimiento: un mes de sueldo y un diploma. Logros que se suman a los obtenidos, pero en silencio. Aparentemente en el anonimato. Pero no, sus jefes y compañeros, testigos de su vocación de servicio, la propusieron para este premio, inédito en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Sentada (por un momento mientras dura la breve entrevista), atrás de su escritorio, sonríe. Es "la flor de la alegría". Hace una mirada retrospectiva y ve su difícil pasado, cuyo camino estaba tapizado de "espinos" y "abrojos". Luego mira su presente y avizora un futuro prometedor, basado no en "castillos en el aire", sino en bases firmes de trabajo y dedicación. "Soy de una ranchería de Pichucalco. Allá no hay oportunidades de trabajo. Y la nec