En el marco del Día Internacional de la Mujer, que se celebrará el próximo 8 de marzo, este reportaje gráfico trata de visualizar su gran lucha por la igualdad y la no discriminación, pero también destaca la ardua faena que muchas mujeres indígenas realizan incansablemente para poder sobrevivir, a pesar de que lamentablemente siguen estando en el olvido. Las bisabuelas y abuelas moldeaban el barro extraído de las montañas de El Madronal, Chiapas, donde no todos conocen ni se les permite el acceso. Hoy en día, sus hijas —herederas de un oficio arcaico y noble— se dedican a lo mismo y preservan su faena: son alfareras de corazón. En Amatenango del Valle (en náhuatl, “lugar de amates”) amasan la tierra para crear un mosaico de diversas figuras que contemplan vasijas, ollas, platos y muchas piezas más. Adentrarse a esta comunidad es equivalente a descubrir un mundo en el que muchas familias ponen frenesí, amor e imaginación constante y evolutiva a su quehacer diario. El proceso es complicado: el horno rústico d
Mujeres de barro: la lucha por la igualdad
En el marco del Día Internacional de la Mujer, que se celebrará el próximo 8 de marzo, este reportaje gráfico trata de visualizar su gran lucha por la igualdad y la no discriminación, pero también destaca la ardua faena que muchas mujeres indígenas realizan incansablemente para poder sobrevivir, a pesar de que lamentablemente siguen estando en el olvido. Las bisabuelas y abuelas moldeaban el barro extraído de las montañas de El Madronal, Chiapas, donde no todos conocen ni se les permite el acceso. Hoy en día, sus hijas —herederas de un oficio arcaico y noble— se dedican a lo mismo y preservan su faena: son alfareras de corazón. En Amatenango del Valle (en náhuatl, “lugar de amates”) amasan la tierra para crear un mosaico de diversas figuras que contemplan vasijas, ollas, platos y muchas piezas más. Adentrarse a esta comunidad es equivalente a descubrir un mundo en el que muchas familias ponen frenesí, amor e imaginación constante y evolutiva a su quehacer diario. El proceso es complicado: el horno rústico d