Necesarios 200 topes para reorientar escurrimientos

El proyecto de las Microcuencas Hidrográficas Naturales Urbanas que realizó el Instituto Ciudadano de Planeación Municipal (Iciplam), arrojó que Tuxtla Gutiérrez requiere de la instalación de 200 puntos de bloqueos (topes) y nueve muros de gavión para redireccionar todo el escurrimiento pluvial que se genera a consecuencia de las precipitaciones, explicó Sofía Yescas Yúñez, directora general en la institución. La elaboración de todo el trabajo requirió de seis meses, complementa el Atlas de Riesgo y parte del desarrollo urbano planeado para la ciudad; el análisis muestra que las microcuencas ubicadas en las colonias 24 de Junio y Potinaspak, son las que más problemas generan en esta temporada. Las irregularidades encontradas en un porcentaje considerable de las microcuencas, van desde el origen del agua, las edificaciones hechas sobre indicios de arroyos o, en el peor de los casos, algunas obras que han inducido el incremento de las corrientes y que, en la parte más baja de la ciudad, pueden generar desbord