A lo largo del camino baja una serpiente roja. Aun más allá de donde la vista alcanza. Ha sido descolgada de los árboles de la montaña fría y se dirige hacia el valle de las tierras cálidas. De su lomo surge un plumaje florido que tiembla con el vaivén de su lenta marcha de sacrificio. Aliento de montaña que emana de los quinientos floreros que a cuestas llevan la flor sagrada de los soctones de Nandalumí, fundadores originarios de Chiapa de Corzo. Ayer martes inició el retorno con la preciada carga. Navenchauc, paraje de Zinacantán, les dio cobijo en dos días que fueron una mezcla festiva de fe, vendimia, pirotecnia, y el diálogo sonoro de la música lánguida y bucólica de las cuerdas de las tierras altas, con las percusiones y pitos de los soctones. Tomás Nigenda Sánchez, patrón de los floreros, tiene a su cargo la sincronía de esta gran marcha de los quinientos floreros. Él, como su padre y abuelo, tiene la encomienda más alta a la que puede aspirar quien por primera vez pone a sus espaldas su "mazorca", at
Niluyarilu, sagrada flor chiapaneca
A lo largo del camino baja una serpiente roja. Aun más allá de donde la vista alcanza. Ha sido descolgada de los árboles de la montaña fría y se dirige hacia el valle de las tierras cálidas. De su lomo surge un plumaje florido que tiembla con el vaivén de su lenta marcha de sacrificio. Aliento de montaña que emana de los quinientos floreros que a cuestas llevan la flor sagrada de los soctones de Nandalumí, fundadores originarios de Chiapa de Corzo. Ayer martes inició el retorno con la preciada carga. Navenchauc, paraje de Zinacantán, les dio cobijo en dos días que fueron una mezcla festiva de fe, vendimia, pirotecnia, y el diálogo sonoro de la música lánguida y bucólica de las cuerdas de las tierras altas, con las percusiones y pitos de los soctones. Tomás Nigenda Sánchez, patrón de los floreros, tiene a su cargo la sincronía de esta gran marcha de los quinientos floreros. Él, como su padre y abuelo, tiene la encomienda más alta a la que puede aspirar quien por primera vez pone a sus espaldas su "mazorca", at