No endurecer el corazón en tema migratorio

La diócesis de Tapachula hizo un nuevo llamado a las autoridades federales, estatales y municipales a hacer efectiva la ayuda a los hermanos que en busca de mejores oportunidades de vida dejan su país de origen, en particular se refirió al fenómeno migratorio haitiano. Por lo cual, pidió a las comunidades parroquiales ser solidarias con los que, dijo, "son hermanos nuestros y a la comunidad, a no endurecer el corazón".  Mensaje En su mensaje dominical el obispo de Tapachula, monseñor Jaime Calderón Calderón, reconoció que la migración haitiana es una migración inédita en este corredor migratorio de México, que desde hace un poco más de dos años se ha visto llegar a "estos hermanos nuestros huyendo de la pobreza, secuestros, desastres naturales, diferencias en la política pública, falta de agua, luz eléctrica, inseguridad, entre otros factores más en su país".  Afirmó que se trata de migración dolorosa en la que, para llegar a suelo mexicano, cruzan doce países y caminan en la selva durante seis días desde Col