No más divisiones ni guerras, pide obispo

"El mayor anhelo de Dios para toda la humanidad es que no hayan más divisiones, guerras, enfrentamientos, pleitos, sino respeto, ayuda mutua, perdón y solidaridad", afirmó el obispo Felipe Arizmendi Esquivel. Dijo que durante Navidad y Año Nuevo, tanto con la familia como con amistades y conocidos, "todos anhelamos vivir en paz y en armonía". Se preguntó: "¿Esto es posible? ciertamente es deseable, y de nosotros depende que el sueño de Dios se haga realidad. ¿Cómo? ¿De qué forma podemos hacer real y concreto el sueño de Dios?". Añadió que "cuando alguien quita sus tierras a sus hermanos de raza, a sus vecinos, a sus propios familiares, sobre todo cuando tiene las propias y no vive en la miseria, contradice el plan de Dios y se hace un Caín para su hermano". Manifestó que "cuando una persona usa armas de todo tipo para espantar y amedrentar a su prójimo, ya no es hermano, sino enemigo. No ha comprendido el mensaje de Jesús, aunque se diga creyente". Abundó: "cuando grupos violentos provocan que miles de person