Notas altas musicales y de seguridad

A los ocho años de edad, mientras veía a su padre tocar la marimba, Joel concibió en su mente la idea de ser músico de grande. Y aunque no se imaginó siendo policía, hoy combina ambas pasiones en servicio de la sociedad. "Algún día seré como mi papá", pensó aquel pequeño al ver a su padre ejecutar la marimba de forma magistral. Mientras pule la trompeta hasta dejarla tan brillante que es posible verse en ella, Joel narra su pasado para explicar el origen de sus sueños. Luego toma la guitarra y los timbales, y canta con profundo sentimiento: "Pueblo mío que estás en la colina, hundido como un viejo que se fue, la pena, el abandono, sin tu triste compañía, pueblo mío, te dejo sin alegría...". Un poco más grande, Joel se fue a La Concordia donde incursionó en la música con un grupo formal. Tocaba la guitarra acústica. Su hermano mayor le enseñó a tocar su primera escala musical en la trompeta. Con más experiencia, Joel vino a Tuxtla donde se especializó con grupos de salsa y merengue. Pero el que más lo marcó fue