El obispo de la diócesis de San Cristóbal, Felipe Arizmendi Esquivel, lamentó la muerte de dos policías durante un fallido desalojo carretero ocurrido el viernes en la comunidad de El Aguaje. Dijo a los habitantes de esa comunidad que "bloquear en forma absoluta el paso por la carretera es una medida que genera muchos daños a los pobres, a los indígenas como ellos y a la ciudadanía en general", además de que "usar armas mortíferas es algo que a ellos mismos los daña y los descalifica". En entrevista colectiva después de la misa que ofició a las 12 horas en la plaza catedral, exhortó "a las autoridades locales a estar pendientes para atender pronto estos conflictos y no dejarlos crecer, porque están de por medio la vida, los derechos de terceros y la paz social". Los policías Martín Jiménez (Estatal) Velasco y Arbey Rosales Reyes (Municipal) fueron asesinados a balazos y 28 más resultaron lesionados el viernes, cuando junto con más de 450 de sus compañeros intentaron desalojar a más de 200 indígenas de El Agua
Obispo lamenta muerte de policías
El obispo de la diócesis de San Cristóbal, Felipe Arizmendi Esquivel, lamentó la muerte de dos policías durante un fallido desalojo carretero ocurrido el viernes en la comunidad de El Aguaje. Dijo a los habitantes de esa comunidad que "bloquear en forma absoluta el paso por la carretera es una medida que genera muchos daños a los pobres, a los indígenas como ellos y a la ciudadanía en general", además de que "usar armas mortíferas es algo que a ellos mismos los daña y los descalifica". En entrevista colectiva después de la misa que ofició a las 12 horas en la plaza catedral, exhortó "a las autoridades locales a estar pendientes para atender pronto estos conflictos y no dejarlos crecer, porque están de por medio la vida, los derechos de terceros y la paz social". Los policías Martín Jiménez (Estatal) Velasco y Arbey Rosales Reyes (Municipal) fueron asesinados a balazos y 28 más resultaron lesionados el viernes, cuando junto con más de 450 de sus compañeros intentaron desalojar a más de 200 indígenas de El Agua