A partir del 2016, la actuación de la Policía en Chiapas sufrirá un cambio radical en la forma de atender los delitos que se comenten en contra de la población, la cual estará basada y alineada al nuevo sistema de justicia penal acusatorio que entrará en vigor en junio del próximo año. Las policías municipales y estatales, serán a partir de esa fecha el primer eslabón de la cadena del combate al delito, no solo cuando se trate de la comisión de un ilícito, sino cuando se presente un crimen, pues son ellos los primeros en acudir al lugar de los hechos. En el caso de la capital del estado, la Policía Municipal ha iniciado desde el 2014 con la preparación de sus elementos en lo que respecta a los juicios orales. Hasta la fecha 600 elementos de los 1095 efectivos que cuenta la Policía Municipal de Tuxtla, han recibido ya dicha capacitación, la cual deberán de poner en práctica en el segundo trimestre del 2016. La protección de la escena del crimen, la forma de entrevistar a testigos, el cuidado que deb
Para 2016, obligatorio cambio de protocolos
A partir del 2016, la actuación de la Policía en Chiapas sufrirá un cambio radical en la forma de atender los delitos que se comenten en contra de la población, la cual estará basada y alineada al nuevo sistema de justicia penal acusatorio que entrará en vigor en junio del próximo año. Las policías municipales y estatales, serán a partir de esa fecha el primer eslabón de la cadena del combate al delito, no solo cuando se trate de la comisión de un ilícito, sino cuando se presente un crimen, pues son ellos los primeros en acudir al lugar de los hechos. En el caso de la capital del estado, la Policía Municipal ha iniciado desde el 2014 con la preparación de sus elementos en lo que respecta a los juicios orales. Hasta la fecha 600 elementos de los 1095 efectivos que cuenta la Policía Municipal de Tuxtla, han recibido ya dicha capacitación, la cual deberán de poner en práctica en el segundo trimestre del 2016. La protección de la escena del crimen, la forma de entrevistar a testigos, el cuidado que deb