Este miércoles, taxistas y colectiveros tanto locales como suburbanos del servicio público realizaron una movilización, colocaron más de mil 600 unidades en entradas y salidas de los municipios de Cacahoatán, Tuxtla Chico, Unión Juárez, Suchiate y parte de Tapachula, paralizando la carretera federal hacia Guatemala, ya que exigen garantías y medidas de seguridad contra extorsionadores del llamado cobro de piso. A través de una carta abierta dirigida a la autoridad estatal, piden se brinden garantías y medidas de seguridad para el desarrollo de la actividad, que se instalen inhibidores de llamadas telefónicas de celular en los reclusorios, toda vez que se ha señalado que es allí donde se opera parte de la actividad delictiva, pero principalmente piden la detención de los extorsionadores. Por espacio de dos horas, de 10:00 a 12:00, las carreteras hacia la frontera entre Tapachula-Talismán y Suchiate, con los puertos fronterizos de Guatemala estuvieron paralizadas. Entre los choferes hay temor por las amenazas
Paralizan carreteras en la frontera con Guatemala
Este miércoles, taxistas y colectiveros tanto locales como suburbanos del servicio público realizaron una movilización, colocaron más de mil 600 unidades en entradas y salidas de los municipios de Cacahoatán, Tuxtla Chico, Unión Juárez, Suchiate y parte de Tapachula, paralizando la carretera federal hacia Guatemala, ya que exigen garantías y medidas de seguridad contra extorsionadores del llamado cobro de piso. A través de una carta abierta dirigida a la autoridad estatal, piden se brinden garantías y medidas de seguridad para el desarrollo de la actividad, que se instalen inhibidores de llamadas telefónicas de celular en los reclusorios, toda vez que se ha señalado que es allí donde se opera parte de la actividad delictiva, pero principalmente piden la detención de los extorsionadores. Por espacio de dos horas, de 10:00 a 12:00, las carreteras hacia la frontera entre Tapachula-Talismán y Suchiate, con los puertos fronterizos de Guatemala estuvieron paralizadas. Entre los choferes hay temor por las amenazas