Pasó de la Marina a policía escolar

Es alto, fornido, parece un roble física y emocionalmente, pero ha tenido momentos en que se ha doblado. Muchos lo ignoran. Cada día, sus manos abren las mochilas de alumnos, para ver que no lleven objetos peligrosos. Es por su bien. Los cuida. Es un policía escolar; pero antes fue policía estatal y miembro de la Marina Armada de México. Sobre sus espaldas pesan 50 años de vida, de lucha, alegrías y tristezas. Parado sobre la calle Central de la colonia Potrero Mirador, frente a la escuela secundaria Moisés Saenz Garza, el hombre abre el portón del plantel, y al mismo tiempo abre el libro de su existencia. Y nos permite hojear unas cuantas páginas. Se llama Jovito Morales Hernández. Es oriundo de Cacahoatán. Allí vivió con su madre a la que adoraba. A ella le dio la satisfacción de ser un distinguido miembro de la Marina Armada de México. "Viajaba a diario de mi casa a Puerto Madero Chiapas (así se llamaba en ese tiempo)". Y antes que cambiara el nombre del lugar, cambió la historia de Jovito. Su madre falle