Peregrinos se quedarían sin estación religiosa

Peregrinos de la ruta Coita-Villaflores piden la intervención de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, para que puedan seguir ocupando El Cerrito de la Virgen de Guadalupe, donde desde hace 81 años realizan su estación cada 12 de diciembre y se encuentra además una capilla en honor de la también "Reina de México y Emperatriz de América".  Don Quirino Pérez Marrón, uno de los fundadores de la mencionada peregrinación, una de las más grandes de la entidad, explicó que el primer propietario del lugar, el extinto Marcelo Utrilla, dio su palabra de que El Cerrito sería de los peregrinos, incluso después de muerto y lo dejaría en una cláusula de su testamento. La situación se tornó tensa desde hace 6 años cuando los familiares quisieron sacarlos, pero tras un diálogo con el Ayuntamiento de entonces, todo siguió con normalidad hasta hace casi un mes cuando Francisco Utrilla, uno de los nietos del dueño original, cercó la explanada argumentando el robo de ganado. Después de dos acercamientos, el último siendo el domi