Pez diablo destruye ecosistemas y afecta economía

Perros y gatos, hasta la presencia del pez diablo, representan una grave amenaza para la supervivencia de diversas especies nativas que habitan en el Cañón del Sumidero, siendo la presencia del pez "foráneo" el principal foco rojo, pues afecta a la zona natural pero también a la economía local. Especies como los venados, pecarís, así como algunos felinos salvajes, están siendo desplazadas por los perros y gatos que están llegando desde las comunidades cercanas al Cañón, que además de competir por el alimento y el espacio, son grandes portadores de enfermedades que ponen en situación de vulnerabilidad a decenas de mamíferos que habitan en el  Parque Nacional. José Juan Flores, académico del Instituto de Biología de la UNAM, señaló que uno de los depredadores al que se le ha dado mayor atención debido al impacto negativo que tiene sobre las especies nativas en las aguas del Cañón del Sumidero, es el pez diablo. "Es una especie muy destructiva no chiapaneca y que ahora está presente en las aguas del Cañón, donde