En su mensaje dominical, el obispo de Tapachula refiere que “la esencia de la Cuaresma, del tiempo sagrado que precede a la Pascua del Señor, no es un tiempo lúgubre o de remordimiento de culpa, sino tiempo gozoso que nos purifica y devuelve la gracia de ser hijos de Dios”. En la misa de catedral se pidió recrear en cada uno de los católicos “un corazón bueno y renovarse como persona en la misericordia”, por lo que hizo un llamado a orar por la migración forzada y brindar apoyo a quienes han salido de sus países en busca de mejores oportunidades de vida. El obispo envió el mensaje dominical, sin embargo, no estuvo presente en la misa porque se encuentra en Roma en una reunión eclesiástica, por lo que correspondió al párroco José Antonio Fonseca oficiar la eucaristía dominical y mandó el mensaje a los feligreses a orar por la paz, pero especialmente por la migración forzada. Dijo que durante las jornadas de oración por la paz “es necesario pedir a Dios por la migración forzada, por tantos hermanos y hermanas
Pide Iglesia dar apoyo a víctimas de migración
En su mensaje dominical, el obispo de Tapachula refiere que “la esencia de la Cuaresma, del tiempo sagrado que precede a la Pascua del Señor, no es un tiempo lúgubre o de remordimiento de culpa, sino tiempo gozoso que nos purifica y devuelve la gracia de ser hijos de Dios”. En la misa de catedral se pidió recrear en cada uno de los católicos “un corazón bueno y renovarse como persona en la misericordia”, por lo que hizo un llamado a orar por la migración forzada y brindar apoyo a quienes han salido de sus países en busca de mejores oportunidades de vida. El obispo envió el mensaje dominical, sin embargo, no estuvo presente en la misa porque se encuentra en Roma en una reunión eclesiástica, por lo que correspondió al párroco José Antonio Fonseca oficiar la eucaristía dominical y mandó el mensaje a los feligreses a orar por la paz, pero especialmente por la migración forzada. Dijo que durante las jornadas de oración por la paz “es necesario pedir a Dios por la migración forzada, por tantos hermanos y hermanas