Ante el inicio del nuevo ciclo escolar, el obispo de la Diócesis de Tapachula, Luis Manuel López Alfaro, hizo un llamado a los padres y madres de familia para acompañar a sus hijos, sobre todo a los jóvenes, a evitar que queden “a merced de depredadores”. Este lunes todas las escuelas reinician actividades, por lo que indicó que la preocupación de los padres no solo se debe limitar a ser proveedor para que sus hijos estudien, sino hacer la labor de acompañamiento permanente. “Acompañar, en muchos casos, no significa tener más conocimiento académico que el estudiante mismo, sino estar dispuesto a hacer camino con él. Cierto que los recursos económicos juegan un papel fundamental en el acompañamiento de un estudiante. Sin embargo, hemos de ser conscientes que un estudiante, para hacer bien su labor, necesita, ante todo, salud física y mental, pero sobre todo paz en el corazón. Es en este ámbito donde la labor de acompañamiento de los padres es fundamental”, sostuvo. En su mensaje semanal, monseñor López Alfaro
Pide obispo acompañar la educación
Ante el inicio del nuevo ciclo escolar, el obispo de la Diócesis de Tapachula, Luis Manuel López Alfaro, hizo un llamado a los padres y madres de familia para acompañar a sus hijos, sobre todo a los jóvenes, a evitar que queden “a merced de depredadores”. Este lunes todas las escuelas reinician actividades, por lo que indicó que la preocupación de los padres no solo se debe limitar a ser proveedor para que sus hijos estudien, sino hacer la labor de acompañamiento permanente. “Acompañar, en muchos casos, no significa tener más conocimiento académico que el estudiante mismo, sino estar dispuesto a hacer camino con él. Cierto que los recursos económicos juegan un papel fundamental en el acompañamiento de un estudiante. Sin embargo, hemos de ser conscientes que un estudiante, para hacer bien su labor, necesita, ante todo, salud física y mental, pero sobre todo paz en el corazón. Es en este ámbito donde la labor de acompañamiento de los padres es fundamental”, sostuvo. En su mensaje semanal, monseñor López Alfaro