Política migratoria dificulta defensa de DD. HH.

Miembros del Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano aseguran que las restrictivas políticas migratorias también han implicado que el Estado señale a las personas defensoras de derechos humanos, como facilitadores de las amenazas a la seguridad y al desarrollo. Indicaron que la militarización del Instituto Nacional de Migración (INM) ha intensificado las narrativas que abiertamente rechazan la labor de los defensores, los albergues y las organizaciones de derechos humanos. A esto se suma el hostigamiento y persecución de otras fuerzas de seguridad, como lo evidencia la detención arbitraria de cuatro miembros de organizaciones de la sociedad civil por parte de la policía de Tapachula. Desde esa óptica, la defensa de derechos humanos constituye un obstáculo de salvaguarda de la seguridad nacional, por lo que es estigmatizada y en consecuencia, se crean obstáculos para desincentivarla. La profundización de la militarización en la frontera sur durante el último año ha ge