El obispo de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, afirmó que a pesar de que actualmente "los niños indígenas son evangelizados por sus padres que son creyentes, católicos o evangélicos, y las parroquias con población indígena están haciendo esfuerzos por ofrecerles una evangelización y una catequesis inculturadas, en muchos lugares no se toma en cuenta su cultura indígena y se les asimila a la cultura mestiza". En un comunicado también dijo que "los niños y jóvenes indígenas viven hoy la invasión de la cultura de los medios modernos de comunicación, y el celular los absorbe", con lo que "pierden sus raíces culturales, dejan de hablar su idioma originario y están expuestos a la cultura dominante que impone modelos de conducta individualista y consumista". Arizmendi Esquivel dijo lo anterior, al informar que el papa Francisco, declaró este domingo en Roma, santos a tres niños indígenas de Tlaxcala, de nombres Cristóbal, Antonio y Juan, "asesinados por odio a la fe católica entre los años 1527
Preocupa a obispo pérdida de raíces culturales
El obispo de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, afirmó que a pesar de que actualmente "los niños indígenas son evangelizados por sus padres que son creyentes, católicos o evangélicos, y las parroquias con población indígena están haciendo esfuerzos por ofrecerles una evangelización y una catequesis inculturadas, en muchos lugares no se toma en cuenta su cultura indígena y se les asimila a la cultura mestiza". En un comunicado también dijo que "los niños y jóvenes indígenas viven hoy la invasión de la cultura de los medios modernos de comunicación, y el celular los absorbe", con lo que "pierden sus raíces culturales, dejan de hablar su idioma originario y están expuestos a la cultura dominante que impone modelos de conducta individualista y consumista". Arizmendi Esquivel dijo lo anterior, al informar que el papa Francisco, declaró este domingo en Roma, santos a tres niños indígenas de Tlaxcala, de nombres Cristóbal, Antonio y Juan, "asesinados por odio a la fe católica entre los años 1527