Primer año sin la "tía They"

Una pared tapizada de fotos, típica de los hogares chiapacorceños, añora la presencia de Esther Noriega, la "tía They", quien por 30 años resguardó la tradición de los chuntá y rompió con el hito acogiendo a la comunidad LGBTTTIQ en los tradicionales recorridos. "Tenemos más de 30 años con los chuntá. Todo empezó porque nosotros nos juntábamos con los Jerry´s, el grupo más grande, pero en una ocasión ellos no permitieron que hubieran personas de otro sexo, de tal modo que los empezaron a atacar; se quejaron, y pues a ´tía They´, mi esposa, no le gustó y nos tuvimos que separar. "Al correr de los años se agregó gente y al otro año más gente, al grado que en los últimos dos años que salimos, dijeron que la chuntá más grande es esta, por ordenada y disciplinada", relata con alegría Javier Alonso Montero Díaz en el ajetreo de los preparativos para la celebración. En un inicio la pandilla era pequeña, pero la misma disciplina y, sobre todo, el carisma de doña Esther hizo que acudieran más personas, aclarando que v