La precipitación pluvial en la capital chiapaneca, la noche del lunes, fue de 70 mm acumulados. El saldo fue blanco y siete autos varados en distintos puntos de la ciudad. Fue necesario cerrar varias vías por las anegaciones. El proyecto del dren pluvial en la zona aledaña a la Fiscalía General del estado, no aterrizó, dicen vecinos. El fuerte aguacero que se precipitó sobre Tuxtla Gutiérrez la noche de este lunes anegó muchas calles en la ciudad capital. La 2a. Sección del Infonavit Grijalva no fue la excepción. Grandes cantidades de lodo, arena y piedras fueron arrastradas por la calle Ricardo Flores Magón hacia el libramiento Norte, lo cual obligó a cerrar la circulación de oriente a poniente sobre el carril de baja. "El drenaje está colapsado desde hace mucho. Smapa duerme el sueño de los justos y en tiempo de lluvia es peor. El agua negra ingresa a las casas. El dren pluvial que se haría en esta zona aledaña a la Fiscalía General quedó en puros planes", dijo Amado Hernández, que vive sobre la calle Rosa
Proyecto del dren pluvial aún no aterriza
La precipitación pluvial en la capital chiapaneca, la noche del lunes, fue de 70 mm acumulados. El saldo fue blanco y siete autos varados en distintos puntos de la ciudad. Fue necesario cerrar varias vías por las anegaciones. El proyecto del dren pluvial en la zona aledaña a la Fiscalía General del estado, no aterrizó, dicen vecinos. El fuerte aguacero que se precipitó sobre Tuxtla Gutiérrez la noche de este lunes anegó muchas calles en la ciudad capital. La 2a. Sección del Infonavit Grijalva no fue la excepción. Grandes cantidades de lodo, arena y piedras fueron arrastradas por la calle Ricardo Flores Magón hacia el libramiento Norte, lo cual obligó a cerrar la circulación de oriente a poniente sobre el carril de baja. "El drenaje está colapsado desde hace mucho. Smapa duerme el sueño de los justos y en tiempo de lluvia es peor. El agua negra ingresa a las casas. El dren pluvial que se haría en esta zona aledaña a la Fiscalía General quedó en puros planes", dijo Amado Hernández, que vive sobre la calle Rosa