Los Subcomandantes Galeano y Moisés, del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), afirmaron que "está en marcha una nueva guerra de conquista de los territorios de los pueblos originarios, y la bandera que porta el ejército invasor a veces lleva también los colores de la izquierda institucional". Añadieron que "en la etapa previa de desarrollo del capitalismo, los pueblos originarios quedaron como los olvidados" porque los grandes propietarios ocuparon las grandes fincas y "aventaron a los indígenas a las montañas, y ahora resulta que esas montañas tienen unas riquezas, mercancías, que quiere también el capital y entonces ya no hay a dónde irse para los pueblos originarios". Manifestaron que ante tal situación los pueblos originarios "o luchan y defienden, incluso hasta la muerte, esos territorios; no hay de otra, porque no habrá un barco que los recoja cuando naveguen a la intemperie en las aguas y tierras del mundo". "El mundo entero se fragmenta; proliferan los muros; la máquina avanza en su nueva
Pueblos originarios deben luchar por sus tierras
Los Subcomandantes Galeano y Moisés, del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), afirmaron que "está en marcha una nueva guerra de conquista de los territorios de los pueblos originarios, y la bandera que porta el ejército invasor a veces lleva también los colores de la izquierda institucional". Añadieron que "en la etapa previa de desarrollo del capitalismo, los pueblos originarios quedaron como los olvidados" porque los grandes propietarios ocuparon las grandes fincas y "aventaron a los indígenas a las montañas, y ahora resulta que esas montañas tienen unas riquezas, mercancías, que quiere también el capital y entonces ya no hay a dónde irse para los pueblos originarios". Manifestaron que ante tal situación los pueblos originarios "o luchan y defienden, incluso hasta la muerte, esos territorios; no hay de otra, porque no habrá un barco que los recoja cuando naveguen a la intemperie en las aguas y tierras del mundo". "El mundo entero se fragmenta; proliferan los muros; la máquina avanza en su nueva