El hombre viste pantalón y camisa de manta blanca. Un cinto rojo cuelga en ambos costados de las piernas del sexagenario. Un pañuelo rojo atado a su cabeza, bajo el sombrero, es la "corona" del atuendo zoque. De su hombro derecho cuelga un tambor, en el está escrito su nombre: Rusel. Rusel Hernández Mendoza tiene 68 años de edad, y 10 de músico tradicionalista. Con su domicilio en el barrio San Pascualito de Tuxtla Gutiérrez, participa en dos dimensiones de la mayordomía zoque. "Soy segundo maestro ramilletero, floreado y nombrado por la mayordomía, y músico ayudante", dice satisfecho, pero no orgulloso. Aclara que no puede tener dos cargos, porque a veces coinciden las actividades y debe darle prioridad a una. Acaricia el tambor y dice que le encanta la música. "No me invitaron, me nació; esto se trae en la sangre, al escuchar la música tradicional me dio ganas de integrarme, me acerqué, el maestro músico vio mi interés y me invitó a participar". Rusel solo toca el tambor y exclusivamente sones reli
Ramilletero y músico zoque por vocación
El hombre viste pantalón y camisa de manta blanca. Un cinto rojo cuelga en ambos costados de las piernas del sexagenario. Un pañuelo rojo atado a su cabeza, bajo el sombrero, es la "corona" del atuendo zoque. De su hombro derecho cuelga un tambor, en el está escrito su nombre: Rusel. Rusel Hernández Mendoza tiene 68 años de edad, y 10 de músico tradicionalista. Con su domicilio en el barrio San Pascualito de Tuxtla Gutiérrez, participa en dos dimensiones de la mayordomía zoque. "Soy segundo maestro ramilletero, floreado y nombrado por la mayordomía, y músico ayudante", dice satisfecho, pero no orgulloso. Aclara que no puede tener dos cargos, porque a veces coinciden las actividades y debe darle prioridad a una. Acaricia el tambor y dice que le encanta la música. "No me invitaron, me nació; esto se trae en la sangre, al escuchar la música tradicional me dio ganas de integrarme, me acerqué, el maestro músico vio mi interés y me invitó a participar". Rusel solo toca el tambor y exclusivamente sones reli