Como marca la tradición, decenas de vendedores y artesanos instalaron este Jueves de Corpus, sus puestos de venta de dulces en el corredor del antiguo Palacio Municipal de San Cristóbal de Las Casas. Desde temprano se dieron cita decenas de habitantes y visitantes para comprar las tradicionales mulitas, canastas y todo tipo de dulces elaborados por manos sancristobalenses. Antonia de Jesús Ballinas, una de las vendedoras, dijo que a diferencia de años anteriores, este jueves no había muchas personas comprando, por lo que invitó a la población a que acuda a adquirir dulces, ya que tienen una amplia variedad. Hay variedad Informó que están vendiendo las tradicionales mulitas, canastas, cocadas, tártaras, cuernos, pastelitos rellenos de carne, manjar, camote, gaznates, corazón de arroz y una gran variedad de dulces. Antonia reiteró la invitación a los pobladores a asistir a comprar para no dejar morir la tradición. “Hay que regalarle una mulita al amor, al amigo o al jefe; la cosa es que no se muera la tradición
Realizan Jueves de Corpus en SCLC
Como marca la tradición, decenas de vendedores y artesanos instalaron este Jueves de Corpus, sus puestos de venta de dulces en el corredor del antiguo Palacio Municipal de San Cristóbal de Las Casas. Desde temprano se dieron cita decenas de habitantes y visitantes para comprar las tradicionales mulitas, canastas y todo tipo de dulces elaborados por manos sancristobalenses. Antonia de Jesús Ballinas, una de las vendedoras, dijo que a diferencia de años anteriores, este jueves no había muchas personas comprando, por lo que invitó a la población a que acuda a adquirir dulces, ya que tienen una amplia variedad. Hay variedad Informó que están vendiendo las tradicionales mulitas, canastas, cocadas, tártaras, cuernos, pastelitos rellenos de carne, manjar, camote, gaznates, corazón de arroz y una gran variedad de dulces. Antonia reiteró la invitación a los pobladores a asistir a comprar para no dejar morir la tradición. “Hay que regalarle una mulita al amor, al amigo o al jefe; la cosa es que no se muera la tradición