Reconoce gobierno muerte de niño por granada

El subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas Rodríguez, encabezó el acto de cumplimiento de un acuerdo amistoso en el que el Estado mexicano reconoció su responsabilidad en la muerte del niño Angel Díaz Cruz, de siete años de edad, quien murió hace 20 años en el ejido El Aguaje, de San Cristóbal, luego de que le explotara una granada que elementos del Ejército federal dejaron tirada.   Como parte de los acuerdos fue inaugurada una casa de salud y se colocó una placa conmemorativa con el nombre del menor, además de que las autoridades estatales entregaron paquetes productivos, borregos, semillas, alimentos y plantas.  "Estamos dando cumplimiento a un acuerdo de solución amistosa con el que, en la medida de lo humanamente posible, buscamos restaurar el grave daño y la pérdida de la vida de un niño, Ángel Díaz Cruz, que derivado de un acto de negligencia criminal de elementos del Ejército Mexicano perdió la vida", dijo Encinas Rodríguez, al dirigi