La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez convocó a cuidar lo esencial de la Semana Santa: el encuentro con el amor de Dios que transforma, por lo que señaló que estas fechas se deben vivir desde una mirada de fe y con fe, y evitar gastar de más. "La Semana Santa se vive desde lo profundo de nuestro corazón con gratitud al Dios amor que ha dado su vida y resucitado por nosotros", dijo Fabio Martínez Castilla, arzobispo de la capital chiapaneca. En conferencia de prensa, luego de la homilía dominical, agregó que estos días son una fuente de vida, por lo que es necesario aprovechar la fuerza transformadora para ser personas nuevas de fe, amor y esperanza. Monseñor indicó que lo esencial de estos días es la celebración del amor de Dios por todos. "El Señor nos invita a estar con Él. Ojalá y no estemos con el corazón dormido para que no nos diga: ¿Con que no habéis podido velar una hora conmigo?", sostuvo Martínez Castilla. Dijo que viviendo lo esencial, aceptamos y vivimos las vacaciones como un regalo de Dios para d
Recuerda Iglesia lo esencial de Semana Santa
La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez convocó a cuidar lo esencial de la Semana Santa: el encuentro con el amor de Dios que transforma, por lo que señaló que estas fechas se deben vivir desde una mirada de fe y con fe, y evitar gastar de más. "La Semana Santa se vive desde lo profundo de nuestro corazón con gratitud al Dios amor que ha dado su vida y resucitado por nosotros", dijo Fabio Martínez Castilla, arzobispo de la capital chiapaneca. En conferencia de prensa, luego de la homilía dominical, agregó que estos días son una fuente de vida, por lo que es necesario aprovechar la fuerza transformadora para ser personas nuevas de fe, amor y esperanza. Monseñor indicó que lo esencial de estos días es la celebración del amor de Dios por todos. "El Señor nos invita a estar con Él. Ojalá y no estemos con el corazón dormido para que no nos diga: ¿Con que no habéis podido velar una hora conmigo?", sostuvo Martínez Castilla. Dijo que viviendo lo esencial, aceptamos y vivimos las vacaciones como un regalo de Dios para d