Recuerdan devastación del terremoto del 2017

“Pensamos que no lo íbamos a contar y que no habría un mañana”, relata Karla Estrada Escobar, docente de la Escuela Preparatoria No. siete, quien resumió lo que muchos sintieron aquella noche del 7 de septiembre de 2017, cuando la tierra se movió con una intensidad que pocos en Chiapas habían experimentado. A las 11:49 de la noche, el sismo de magnitud 8.2, con epicentro en el Golfo de Tehuantepec frente a las costas de Pijijiapan, se convirtió en el más fuerte registrado en México desde el terremoto de 1985. Las réplicas no se hicieron esperar y una alerta de tsunami sacudió las costas de Chiapas y Oaxaca. La cifra oficial de muertos en el país superó los 90, mientras que en Chiapas los daños se contaron por miles de viviendas afectadas y decenas de municipios en emergencia. Testimonio Ricardo López Pérez, originario de Cintalapa, recuerda aquella noche con una calma que contrasta con el caos generalizado. “Yo lo viví tranquilo porque no pasó nada por mi pueblo, pero si se compara con las colonias periférica