Redireccionan afluente con parche

Un mes después de que las cascadas de Agua Azul se quedaron con los muros de piedra caliza secos y en riesgo de perderse esa importante atracción del estado, las autoridades colocaron prácticamente un parche para que el afluente corra nuevamente y vuelva a ser atractivo para los turistas nacionales y extranjeros que acuden a dicho centro turístico.  Cuando las cataratas se quedaron sin agua los habitantes de Agua Azul trabajaron por tres días en La Boquilla para tratar de arreglar el problema y cuando creyeron que ya había quedado se retiraron de la zona. Pero el agua que caía en las cascadas era consecuencia de un frente frío que trajo lluvias en la zona. Desde el pasado 22 de noviembre, la empresa tabasqueña Omega Construcciones, contratada por el Gobierno de Chiapas, trasladó retroexcavadoras, tractores, una planta generadora de luz y una veintena de hombres hasta el punto conocido como La Boquilla (a 310 metros sobre el nivel del mar), en la bifurcación donde a principios del mes pasado el agua se cargó