Regreso a clases, una realidad para miles de niños

El pequeño Gibrán Angelo solo jugaba al "regreso a clases". Los profesores y autoridades lo hicieron un tiempo también, pero ya no. Llegó la hora del retorno a las aulas. Anselmo, el único intendente de la Escuela Primaria Salvador Urbina, en la colonia Paseo del Bosque, fue notificado apenas ayer domingo 18 de septiembre de la resolución. Estaba de "vacaciones". "Me llamaron diciendo que viniera a poner en orden todo porque mañana lunes comienzan las clases", dice apurado. Es mediodía. Ya barrió las innumerables hojas de laurel que la lluvia del viernes tiró. Sostiene una botella de cloro en la mano derecha. Se dirige al baño cuando brevemente se detiene, mira al reportero, señala la cartulina en la entrada que indica el retorno esperado por millones, rechazado por miles. Anselmo se enjuga el sudor con la manga de su camisa sucia y sigue su jornada. Es el único intendente. Toda la "talacha" la hace él en esa escuela. Cerca de allí, el pequeño Gibrán Angelo observa a su mamá y a sus hermanos atareados. No es