Rodrigo Ramos, un ejemplo de perseverancia

Una enfermedad congénita que lo mantiene prácticamente en su cama desde que nació, impidió a Rodrigo de Jesús Ramos Penagos acudir a la escuela, pero a sus 31 años de edad ya escribió su primer libro y es invitado frecuentemente a centros educativos a dar pláticas motivacionales como ejemplo de vida. Su incapacidad, dice, le ha impedido caminar, pero gracias a la lectura de libros en español e inglés se le abrió el mundo y ha viajado a otros lugares, algunos inventados por los autores que lee. En entrevista, cuenta que ha sustituido sus manos con la boca para dar vuelta a las páginas de los libros cuando lee y para manejar los controles remotos de los videojuegos que tanto le gustan y disfruta desde niño. "Con la boca tomo el lápiz para presionar las teclas de la computadora, para escribir en un cuaderno y para ponerme los lentes; mis manos son parte de mi boca, de mis dientes y del mentón", agrega. Entre risas continúa: "He aprendido algunos truquillos. Soy como un MacGyver del siglo 21". (Se refiere al pers