"Que retiemble en su centro la tierra"; un sismo de magnitud 4.7 en Pijijiapan dio paso a la celebración del Grito de Independencia. El festejo es opuesto a lo acostumbrado a causa de la pandemia que trastocado todo. Lo que hay son cercos de seguridad impenetrables; cientos de elementos de la Policía Estatal, Municipal, Tránsito, Bomberos, Guardia Nacional y Ejército están repartidos en todas las calles aledañas a la plancha del Palacio de Gobierno. A quienes llegan y preguntan, los mandan al parque que está frente al Congreso; ahí algunos se congregan. "Pues ya vámonos a la casa, aquí no hay nada", expresa un joven a sus padres a las 21:47 horas, al ver que el acceso y el ambiente es un tanto tenue, tal y como se había advertido porque no hay condiciones sanitarias. Los niños son quienes hacen la noche a los vendedores que ofrecen chicharrones, elotes, esquites y helados. Los chicleros venden principalmente cigarros a los policías y dulces a los menores de edad. No falta el vendedor de rosas que se acerca in
Se congregan capitalinos orgullosos de sus raíces
"Que retiemble en su centro la tierra"; un sismo de magnitud 4.7 en Pijijiapan dio paso a la celebración del Grito de Independencia. El festejo es opuesto a lo acostumbrado a causa de la pandemia que trastocado todo. Lo que hay son cercos de seguridad impenetrables; cientos de elementos de la Policía Estatal, Municipal, Tránsito, Bomberos, Guardia Nacional y Ejército están repartidos en todas las calles aledañas a la plancha del Palacio de Gobierno. A quienes llegan y preguntan, los mandan al parque que está frente al Congreso; ahí algunos se congregan. "Pues ya vámonos a la casa, aquí no hay nada", expresa un joven a sus padres a las 21:47 horas, al ver que el acceso y el ambiente es un tanto tenue, tal y como se había advertido porque no hay condiciones sanitarias. Los niños son quienes hacen la noche a los vendedores que ofrecen chicharrones, elotes, esquites y helados. Los chicleros venden principalmente cigarros a los policías y dulces a los menores de edad. No falta el vendedor de rosas que se acerca in