A 30 años de haber sido firmados por el gobierno federal y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), los Acuerdos de San Andrés “son vigentes porque contienen muchos de los derechos colectivos que hoy en día se ejercen de facto” como en las comunidades zapatistas, afirmó Pedro Faro Navarro, coordinador de incidencia del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba). Dijo que “persiste la negativa del Estado mexicano de reconocer a plenitud los derechos de los pueblos originarios porque hay intereses de inversión nacional e internacional en sus territorios, que son los más ricos en minería y agua, por ejemplo”. Agregó que “hoy en día ya no es necesario seguir exigiendo el cumplimiento de esos tratados firmados el 16 de febrero de 1996 porque es claro que el Estado mexicano no los va a reconocer, porque entorpecen sus relaciones económicas en ese sistema capitalista actual. No los va a reconocer nunca, porque no le conviene reconocer el derecho al territorio ni que los pueblos decid
Se cumplen 30 años de los Acuerdos de San Andrés
A 30 años de haber sido firmados por el gobierno federal y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), los Acuerdos de San Andrés “son vigentes porque contienen muchos de los derechos colectivos que hoy en día se ejercen de facto” como en las comunidades zapatistas, afirmó Pedro Faro Navarro, coordinador de incidencia del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba). Dijo que “persiste la negativa del Estado mexicano de reconocer a plenitud los derechos de los pueblos originarios porque hay intereses de inversión nacional e internacional en sus territorios, que son los más ricos en minería y agua, por ejemplo”. Agregó que “hoy en día ya no es necesario seguir exigiendo el cumplimiento de esos tratados firmados el 16 de febrero de 1996 porque es claro que el Estado mexicano no los va a reconocer, porque entorpecen sus relaciones económicas en ese sistema capitalista actual. No los va a reconocer nunca, porque no le conviene reconocer el derecho al territorio ni que los pueblos decid