Sembrar maíz, una apuesta de alto riesgo

Para los campesinos del Soconusco, sembrar maíz se ha convertido en una actividad de alto riesgo. Producir una hectárea puede representar una inversión de hasta 30 mil pesos, sin la certeza de recuperar el dinero ante una eventualidad climática o la falta de un mercado que permita obtener un precio rentable por la cosecha. Los productores señalan que atraviesan una etapa crítica, marcada por precios deprimidos y costos de producción que continúan aumentando, situación que ha reducido cada vez más la rentabilidad de esta actividad. Contexto La siembra requiere adquirir semilla mejorada, fertilizantes, herbicidas, renta de maquinaria y el pago de jornaleros para las labores del campo. Para reunir los recursos, algunos campesinos recurren a préstamos e incluso a la venta de parte de su patrimonio, con la esperanza de que las condiciones climáticas permitan obtener una buena cosecha. Sin embargo, cualquier eventualidad puede hacer que todo el esfuerzo se pierda. Este año, como ha ocurrido en otros ciclos agrícola