Solidaridad y esperanza para los jóvenes

Haciendo una pausa en el relato de su formación, recordaremos pasajes específicos del sumo pontífice; y es aquí cuando podemos recordar que ante una multitud de jóvenes cristianos el papa Francisco ofreció una misa en la Costanera de Asunción, Paraguay, en julio del 2015, durante la Jornada de la Juventud. Ahí, el pontífice escuchó los padecimientos de dos niños pobres, Liz y Manuel, y sus historias de fe en el escenario. Cuando le tocó hablar frente a los miles de creyentes, fue ovacionado. "Tenemos que tener el corazón libre, que pueda hacer lo que piensa y lo que siente. ¡Ese es un corazón libre!", dijo el papa. También señaló que hacer lo que a cada uno le gusta en cada momento es una "falsa libertad". "No hay que ser como Poncio Pilato, no hay que lavarse las manos", destacó en referencia a la juventud. Ese día y como es costumbre, Francisco pronunció su discurso sin leer. El pontífice pidió ayudar "con solidaridad y amor" a los jóvenes en situación de vulnerabilidad. "La desesperación los lleva a la