En el 2014, la cineasta Tania Ximena conoció el volcán Chichonal, que hizo erupción hace 40 años, pero un año después cuando volvió a la zona, con el grupo de vulcanólogos de la UNAM, un joven poeta zoque se acercó a ella para confiarle que había soñado esa visita a Nuevo Guayabal, comunidad que acogió a habitantes de varias comunidades afectadas por la erupción. Cuatro décadas después los zoques cuentan en una película qué ocurrió con la tragedia que mató a más de dos millares de personas y provocó que 12 mil habitantes dejaran sus hogares para siempre. Siete años después de ese primer contacto con el volcán, los cineastas Tania Ximena y Yollotl Gómez Alvarado decidieron plasmar en una cinta la historia de los zoques de Nuevo Guayabal, donde viven los habitantes de Francisco León y de otras comunidades afectadas por la erupción en marzo de 1982. Era marzo del 2015, recuerda Tania, cuando al término de una asamblea, Trinidad, un joven poeta y artista zoque se acercó a ella y a los vulcanólogos del Instituto
Sueños del pueblo zoque inspiran documental
En el 2014, la cineasta Tania Ximena conoció el volcán Chichonal, que hizo erupción hace 40 años, pero un año después cuando volvió a la zona, con el grupo de vulcanólogos de la UNAM, un joven poeta zoque se acercó a ella para confiarle que había soñado esa visita a Nuevo Guayabal, comunidad que acogió a habitantes de varias comunidades afectadas por la erupción. Cuatro décadas después los zoques cuentan en una película qué ocurrió con la tragedia que mató a más de dos millares de personas y provocó que 12 mil habitantes dejaran sus hogares para siempre. Siete años después de ese primer contacto con el volcán, los cineastas Tania Ximena y Yollotl Gómez Alvarado decidieron plasmar en una cinta la historia de los zoques de Nuevo Guayabal, donde viven los habitantes de Francisco León y de otras comunidades afectadas por la erupción en marzo de 1982. Era marzo del 2015, recuerda Tania, cuando al término de una asamblea, Trinidad, un joven poeta y artista zoque se acercó a ella y a los vulcanólogos del Instituto