Tapetes multicolores, una tradición viva y de mucha fe

La riqueza cultural de Tuxtla Chico es inmensa, no son solo las raíces históricas que existen como la zona arqueológica de Izapa, sino también las tradiciones vivas. Muestra de ello son las alfombras o tapetes multicolores que representan las muestras de fe hacia la virgen Santa María de Candelaria, durante su peregrinación el 2 de febrero, que se han consolidado por más de cuatro décadas como una expresión artística y cultural arraigada a la vida de los habitantes del fronterizo municipio que colinda con Guatemala. Este día la situación cambió por la naturaleza misma: un fuerte aguacero impidió que la celebración ocurriera como se tenía prevista y en la que las familias se preparan para rendir tributo a la madre de Dios; sin embargo, la resiliencia, la fe y la tradición prevaleció. Los artesanos trabajaron a marchas forzadas para cumplir con su misión volviendo a estructurar los tapetes; otros más se unieron a la iniciativa municipal de encender veladoras a lo largo del recorrido de la Virgen para mantener