Tardía demolición de escuela primaria

Tuvo que pasar ocho meses para que la Escuela Juan Benavides comenzara a ser demolida. Padres, alumnos y profesores exigen acelerar el proceso y que haya transparencia, pues aseguran que su reconstrucción es un regalo de una fundación. Es domingo. La camioneta avanza de poniente a oriente sobre la Avenida Central de Tuxtla Gutiérrez. Los tripulantes vienen de hacer ejercicio en Caña Hueca. Un grito infantil hace que el conductor se detenga en la esquina de la 10 Oriente. Es Juanito, quien pide a su padre disminuya la velocidad para ver su escuela, que está acordonada. Adentro se oye el ruido de una máquina que demuele las paredes. "¡Vaya, ya era hora!", exclaman los padres. Como ellos, los demás coinciden en que se demoraron mucho desde aquel 7 de septiembre cuando el edificio fue dañado por el sismo de 8.2 grados. Desde octubre del 2017, los alumnos de la escuela citada reciben clases por la tarde en el edificio de la escuela Unesco. Allí tuvieron que manifestarse para pedir recolección de basura, arreglo de