Tiemblan de miedo y de rabia colonos

La lluvia suele ser sinónimo de fertilidad en el campo, pero actualmente se corresponde a desastre en la ciudad. Cientos tiemblan cuando ven llover, porque saben que implica daños materiales y riesgo para sus propias vidas. Eso manifiestan habitantes del Barrio Niño de Atocha, Infonavit Grijalva y fraccionamiento Madero, y así como en decenas de colonias de Tuxtla Gutiérrez. El visitante se sorprende al ver que un auto está atado con cadenas al árbol, sobre la calle Ricardo Flores Magón, en la 2a. sección del Infonavit Grijalva. Los que viven allí y el resto de capitalinos, saben el motivo. Esa es la calle donde varios autos han sido arrastrado por la corriente pluvial. Es también el origen de toneladas de arena, piedra y basura que azolva las alantarillas y el carril de baja en el libramiento Norte. Una corriente de aguas negras baja desde la avenida Minería, pero sobre la calle Flores Magón hay tres puntos con drenaje azolvado: manzana 2 y manzana 12. Incluso el concreto hidráulico se levantó con la presió