En Chiapas, más de 42 mil hectáreas privilegiadas metidas en conflicto de propiedad desde el movimiento armado de 1994 son un tesoro sin explotar que, mediante un proyecto podrían ser impulsadas por el Gobierno, convirtiéndolas en un aliento nuevo a la producción estatal. Se ubican en Las Margaritas, Ocosingo y Altamirano, y están bañadas por algunos de los brazos de agua más importantes del estado, como los ríos Usumacinta, Tzaconejá, entre otros, que tras el levantamiento armado fueron tomadas en posesión por adherentes al grupo paramilitar y social. Sin embargo, 30 años después, los antiguos propietarios volcaron su interés en la indemnización por sus tierras, que esperan otorgue en fechas prontas el Poder Judicial Federal. Esta eventual indemnización no solamente resolvería el histórico conflicto, sino que generaría la legalidad jurídica necesaria para que esas tierras productoras pueden ser susceptibles a apoyos gubernamentales estatales y federales. El ingeniero agrónomo, Iran Estrada, explicó que media
Tierras en conflicto, un tesoro que espera inversión
En Chiapas, más de 42 mil hectáreas privilegiadas metidas en conflicto de propiedad desde el movimiento armado de 1994 son un tesoro sin explotar que, mediante un proyecto podrían ser impulsadas por el Gobierno, convirtiéndolas en un aliento nuevo a la producción estatal. Se ubican en Las Margaritas, Ocosingo y Altamirano, y están bañadas por algunos de los brazos de agua más importantes del estado, como los ríos Usumacinta, Tzaconejá, entre otros, que tras el levantamiento armado fueron tomadas en posesión por adherentes al grupo paramilitar y social. Sin embargo, 30 años después, los antiguos propietarios volcaron su interés en la indemnización por sus tierras, que esperan otorgue en fechas prontas el Poder Judicial Federal. Esta eventual indemnización no solamente resolvería el histórico conflicto, sino que generaría la legalidad jurídica necesaria para que esas tierras productoras pueden ser susceptibles a apoyos gubernamentales estatales y federales. El ingeniero agrónomo, Iran Estrada, explicó que media