Trabajo infantil, insoslayable

El sol arde. Es mediodía. Pero más calcinante es la miseria que obliga al niño a estar trabajando bajo los ardientes rayos solares. Y al enterarse de que se reinstaló una comisión para proteger a los niños trabajadores, el menor sonríe. Nada sabe de leyes. Solo entiende que el estómago pide comida y nadie se la regala. Sus pequeñas manos se aferran al mango de la pala. Así se sujeta él a la vida y lucha para subsistir. Aprieta la mandíbula cada vez que mete la herramienta en la grava triturada. Sus pies, calzados con una sandalia negra de hule, lucen blancos por el polvo. Su frente está empapada de sudor, pero no se detiene a enjugarlo. Está mentalizado en terminar su jornada. Da un palazo y de repente se detiene. Sus manos están ampolladas. Pequeño paréntesis para preguntarle si sabe que ayer quedó conformada la Mesa de Trabajo para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y Protección del Adolescente Trabajador en Edad Permitida. "No". Respuesta a secas, como su boca, como su vida, como el camino d