Un trotamundos y obrero del arte

Osvaldo Gutiérrez Ballinas es un obrero del arte y trotamundos que está tratando de crear nuevos vínculos con su trabajo en la calle e intenta entretener el espíritu de la gente. Con canas y algunas arrugas que admite le están apareciendo a sus 50 años, Osvaldo como buen "metiche" está inmerso en diversas disciplinas artísticas como el teatro, performance, artes plásticas y la poesía, que a la par trata de conjugar con la música. Se le puede observar en las calles de la avenida Central realizando teatro para niños y tocando el violín, pero cuenta que tiene su historia y aunque algunas personas se han alejado o le han cerrado las puertas, se esfuerza por salir adelante en el mundo del arte. Inicios En el tercer piso de su hogar, cuenta que desde niño cantaba las canciones de Parchis, que era un tipo ente y niño sensible, también soñador y que siempre estuvo en el mundo subjetivo y "nunca en el ahora". Externa que le encantó y se enamoró de las letras, sus palabras y su relación con las cosas. "Lo que me hi