Al inicio del ciclo escolar, estudiantes de la Facultad de Ciencias Agrícolas de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) Campus IV, tomaron las instalaciones para exigir el cambio de al menos cuatro catedráticos. Pidieron la intervención del rector Carlos Eugenio Ruiz Hernández para que se atienda la problemática, al acusarlos de faltistas y de presunto acoso a estudiantes, principalmente mujeres. Los catedráticos Saúl Posada Cruz, Julio Jorge Botello, Javier Aguilar Fuentes y Juan Quilatán Carreón, fueron sindicados directamente de faltar constantemente a clases por tener empleo en otras instituciones o dependencias, abandonando sus responsabilidades como docentes de la Unach. Por ello, exigieron que sean investigados y se cumpla con los reglamentos y en caso necesario, sean cambiados por profesionistas que cumplan con el perfil. Manuel Alberto Figueroa Rosales, presidente del Consejo Estudiantil Universitario, sostuvo que al tener plazas en otros lados no llegan a clases, pero se escudan en el sindicato
Universitarios piden la destitución de catedráticos
Al inicio del ciclo escolar, estudiantes de la Facultad de Ciencias Agrícolas de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) Campus IV, tomaron las instalaciones para exigir el cambio de al menos cuatro catedráticos. Pidieron la intervención del rector Carlos Eugenio Ruiz Hernández para que se atienda la problemática, al acusarlos de faltistas y de presunto acoso a estudiantes, principalmente mujeres. Los catedráticos Saúl Posada Cruz, Julio Jorge Botello, Javier Aguilar Fuentes y Juan Quilatán Carreón, fueron sindicados directamente de faltar constantemente a clases por tener empleo en otras instituciones o dependencias, abandonando sus responsabilidades como docentes de la Unach. Por ello, exigieron que sean investigados y se cumpla con los reglamentos y en caso necesario, sean cambiados por profesionistas que cumplan con el perfil. Manuel Alberto Figueroa Rosales, presidente del Consejo Estudiantil Universitario, sostuvo que al tener plazas en otros lados no llegan a clases, pero se escudan en el sindicato