Meseros desesperados por la ausencia de comensales y urgidos de un ingreso extra, casi atropellan, literalmente, a turistas que acuden al embarcadero Cahuaré. Los precios que ofrecen por un viaje en lancha son un atropello. La opción "legal", es igual de cara y los turistas locales o nacionales se quedan con las ganas del viaje. Algunos tienen que subir sin pagar, para ahorrarse el oneroso pago. El auto marca Volkswagen tipo Pointer color gris, ingresa al estacionamiento del embarcadero Cahuaré, en Chiapa de Corzo. La familia integrada por seis miembros, desciende y encamina sus pasos al malecón. Aunque son chiapanecos, es la primera vez que visitan el lugar y se dirigen por error al sitio de "restaurantes". Faltando 50 metros para llegar, cuatro meseros corren a su encuentro. Rodean a la familia que se muestra sorprendida. "¿Qué va comer jefe? Tenemos ricos platillos con su chelita fría". "No, gracias, solo veremos las lanchas", dice el padre de familia. Los meseros, sorprendidos, cambian la oferta y ofrece
Viajes caros inducen a turistas "pobres" a evadir el pago
Meseros desesperados por la ausencia de comensales y urgidos de un ingreso extra, casi atropellan, literalmente, a turistas que acuden al embarcadero Cahuaré. Los precios que ofrecen por un viaje en lancha son un atropello. La opción "legal", es igual de cara y los turistas locales o nacionales se quedan con las ganas del viaje. Algunos tienen que subir sin pagar, para ahorrarse el oneroso pago. El auto marca Volkswagen tipo Pointer color gris, ingresa al estacionamiento del embarcadero Cahuaré, en Chiapa de Corzo. La familia integrada por seis miembros, desciende y encamina sus pasos al malecón. Aunque son chiapanecos, es la primera vez que visitan el lugar y se dirigen por error al sitio de "restaurantes". Faltando 50 metros para llegar, cuatro meseros corren a su encuentro. Rodean a la familia que se muestra sorprendida. "¿Qué va comer jefe? Tenemos ricos platillos con su chelita fría". "No, gracias, solo veremos las lanchas", dice el padre de familia. Los meseros, sorprendidos, cambian la oferta y ofrece