A quince días de la visita del papa Francisco a Chiapas, el obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, afirmó que "hay frutos, aunque no del cien por ciento". Agregó que "hay esperanza, ánimo, fortaleza, dinamismo y creatividad para que su palabra se traduzca en comportamientos nuevos de fraternidad y solidaridad". Manifestó que "lo estoy viendo en las personas, en los grupos, en la Diócesis; veo muchos frutos y a nivel de los hermanos en el episcopado. Acabo de estar en Orizaba (Veracruz) con el obispo y el clero, y existe un deseo de darle más importancia los indígenas porque a veces no se le ha dado". Expresó que "en muchos corazones hay la actitud de meditar, rumiar y reflexionar los mensajes del papa, para cambiar aquellas actitudes que no sean coherentes con el Evangelio". En rueda de prensa, después de la misa que ofició este domingo al medio día, comentó que durante la visita del pontífice "unos vieron, oyeron, curiosearon, pero nada les quedó, como la semilla semb
Visita del papa Francisco dejó un gran mensaje
A quince días de la visita del papa Francisco a Chiapas, el obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, afirmó que "hay frutos, aunque no del cien por ciento". Agregó que "hay esperanza, ánimo, fortaleza, dinamismo y creatividad para que su palabra se traduzca en comportamientos nuevos de fraternidad y solidaridad". Manifestó que "lo estoy viendo en las personas, en los grupos, en la Diócesis; veo muchos frutos y a nivel de los hermanos en el episcopado. Acabo de estar en Orizaba (Veracruz) con el obispo y el clero, y existe un deseo de darle más importancia los indígenas porque a veces no se le ha dado". Expresó que "en muchos corazones hay la actitud de meditar, rumiar y reflexionar los mensajes del papa, para cambiar aquellas actitudes que no sean coherentes con el Evangelio". En rueda de prensa, después de la misa que ofició este domingo al medio día, comentó que durante la visita del pontífice "unos vieron, oyeron, curiosearon, pero nada les quedó, como la semilla semb