La conmemoración del Grito de Independencia representa la oportunidad de conocer pasajes importantes de la historia de Mexico y de Chiapas, al tratarse de un evento construido desde la voz popular que ha evolucionado a través del tiempo. Al respecto, el cronista emérito del Poder Judicial y de Tuxtla Gutierrez, Jorge Alejandro Sánchez Flores, contó que el grito de Dolores por el cura Miguel Hidalgo y Costilla fue un acto de rebelión en contra de los españoles peninsulares. El grito original consistió en: ¡Viva la religión! ¡Viva Fernando VII! ¡Muera el mal gobierno! Hidalgo nunca dijo ¡Viva México!, pues aún no era país. Origen El movimiento empezó con pocos seguidores. Todos campesinos e indígenas con machete, palos, ondas y piedras. Al poco tiempo ya eran más de ocho mil. Hidalgo liberó a los presos de la cárcel y encarceló a los enemigos de la Independencia. Tomó como pendón la imagen de la Virgen de Guadalupe a la que, según los historiadores, le puso la inscripción siguiente: “¡Viva nuestra Madre Santís
¡Viva la religión! ¡Viva Fernando VII! ¡Muera el mal gobierno!
La conmemoración del Grito de Independencia representa la oportunidad de conocer pasajes importantes de la historia de Mexico y de Chiapas, al tratarse de un evento construido desde la voz popular que ha evolucionado a través del tiempo. Al respecto, el cronista emérito del Poder Judicial y de Tuxtla Gutierrez, Jorge Alejandro Sánchez Flores, contó que el grito de Dolores por el cura Miguel Hidalgo y Costilla fue un acto de rebelión en contra de los españoles peninsulares. El grito original consistió en: ¡Viva la religión! ¡Viva Fernando VII! ¡Muera el mal gobierno! Hidalgo nunca dijo ¡Viva México!, pues aún no era país. Origen El movimiento empezó con pocos seguidores. Todos campesinos e indígenas con machete, palos, ondas y piedras. Al poco tiempo ya eran más de ocho mil. Hidalgo liberó a los presos de la cárcel y encarceló a los enemigos de la Independencia. Tomó como pendón la imagen de la Virgen de Guadalupe a la que, según los historiadores, le puso la inscripción siguiente: “¡Viva nuestra Madre Santís