Ninguna limitante es suficiente cuando se tiene la disciplina y fuerza de voluntad para salir adelante. Muestra de ello es el niño fotografiado en una conocida plaza de la capital chiapaneca, que se suma a los muchos vendedores ambulantes que circulan en la ciudad, y quien a pesar de las precariedades de tiempo, dinero y acceso que pueda tener para su formación educativa, toma por propia cuenta la responsabilidad de desarrollar su capacidad intelectual, moral y humana.
Voluntad que enseña
Ninguna limitante es suficiente cuando se tiene la disciplina y fuerza de voluntad para salir adelante. Muestra de ello es el niño fotografiado en una conocida plaza de la capital chiapaneca, que se suma a los muchos vendedores ambulantes que circulan en la ciudad, y quien a pesar de las precariedades de tiempo, dinero y acceso que pueda tener para su formación educativa, toma por propia cuenta la responsabilidad de desarrollar su capacidad intelectual, moral y humana.