Han pasado 61 años desde que unos intrépidos jóvenes chiapanecos decidieron adentrarse en el corazón del Cañón del Sumidero. El Grupo Explorador Pañuelo Rojo, sin más preparación que caminar kilómetros por meses y ejercicios básicos, pero con el deseo de demostrar su fortaleza y realizar dicha proeza, fueron los primeros en conquistar la imponente belleza natural de nuestro estado. Del contingente original, compuesto por ocho expedicionarios, sobreviven tres: Martín Pérez Chamé, Navor Vázquez Juárez y Ramón Alvarado Zapata. Los dos primeros radican en Tuxtla Gutiérrez, mientras que el último ha hecho su vida en el estado de Jalisco. La aventura inició el 31 de marzo y concluyó el 8 de abril de 1960. Previamente, los integrantes del Pañuelo Rojo habían llevado a cabo un extenso estudio, con las herramientas que tenía a su alcance, para no llegar sin noción de los terrenos que estarían pisando. "Antes de nosotros, grupos extranjeros quisieron entrar y hacer la expedición, pero no pudieron porque llegaban un dí
A 61 años de la conquista del Cañón del Sumidero
Han pasado 61 años desde que unos intrépidos jóvenes chiapanecos decidieron adentrarse en el corazón del Cañón del Sumidero. El Grupo Explorador Pañuelo Rojo, sin más preparación que caminar kilómetros por meses y ejercicios básicos, pero con el deseo de demostrar su fortaleza y realizar dicha proeza, fueron los primeros en conquistar la imponente belleza natural de nuestro estado. Del contingente original, compuesto por ocho expedicionarios, sobreviven tres: Martín Pérez Chamé, Navor Vázquez Juárez y Ramón Alvarado Zapata. Los dos primeros radican en Tuxtla Gutiérrez, mientras que el último ha hecho su vida en el estado de Jalisco. La aventura inició el 31 de marzo y concluyó el 8 de abril de 1960. Previamente, los integrantes del Pañuelo Rojo habían llevado a cabo un extenso estudio, con las herramientas que tenía a su alcance, para no llegar sin noción de los terrenos que estarían pisando. "Antes de nosotros, grupos extranjeros quisieron entrar y hacer la expedición, pero no pudieron porque llegaban un dí