Accidente aéreo acaba con sueños

Afectado como buena parte de los clubes brasileños de voluminosas deudas, el modesto Chapecoense —cuyo avión con 23 jugadores se estrelló la noche del lunes en Colombia— inició hace una década una transformación que le permitió hacer historia en el Futbol del país. Con una deuda de 1.5 millones de reales en 2005, el club de la ciudad de Chapecó —una urbe de 200 mil habitantes situada en el sur del país— estuvo a punto de cerrar sus puertas, pero fue rescatado por empresarios del ramo agropecuario, saneó sus cuentas y disfrutaba de sus consecutivos hitos deportivos. El equilibrio de las cuentas del club y el apoyo de los aficionados en esta ciudad del estado de Santa Catarina, próximo a la frontera con Argentina, permitió una recuperación económica y una ascensión fulgurante del Chapeco hacia la división de oro del Futbol brasileño. En apenas cinco años el equipo logró subir cuatro divisiones, de la D a la A, y para concluir el campeonato brasileño ocupaba una honrosa novena posición, la mejor de su histori