América Femenil consiguió un histórico doblete al ganar la final de la Concacaf W Champions Cup (5-3) frente al Washington Spirit. Este título regional también le da el pase a las azulcremas para la Copa de Campeonas de la FIFA en 2027 y al Mundial de Clubes en 2028. Las Águilas volaban en el campo, tanto a la ofensiva como a la defensiva. El equipo de Ángel Villacampa controlaba el ritmo del encuentro con el balón en los pies y encontró la recompensa al minuto 21. Con la velocidad que la caracteriza, Scarlett Camberos ganó el mano a mano por la banda izquierda para mandar una diagonal retrasada que encontró a Aylin Aviléz. La “joyita” le ganó el frente a la mexicana Rebeca Bernal y de esta forma colocó el 1-0 en el marcador. La anotación le cayó de maravilla a las capitalinas, que cinco minutos después encontraron el segundo tanto. Camberos se combinó con Geyse; la brasileña entró con peligro al área del Washington, se favoreció de un rebote de la defensora Esme Morgan y, sin pensarlo, sacó un fogonazo de pi
América gana la Concacaf W Champions Cup
América Femenil consiguió un histórico doblete al ganar la final de la Concacaf W Champions Cup (5-3) frente al Washington Spirit. Este título regional también le da el pase a las azulcremas para la Copa de Campeonas de la FIFA en 2027 y al Mundial de Clubes en 2028. Las Águilas volaban en el campo, tanto a la ofensiva como a la defensiva. El equipo de Ángel Villacampa controlaba el ritmo del encuentro con el balón en los pies y encontró la recompensa al minuto 21. Con la velocidad que la caracteriza, Scarlett Camberos ganó el mano a mano por la banda izquierda para mandar una diagonal retrasada que encontró a Aylin Aviléz. La “joyita” le ganó el frente a la mexicana Rebeca Bernal y de esta forma colocó el 1-0 en el marcador. La anotación le cayó de maravilla a las capitalinas, que cinco minutos después encontraron el segundo tanto. Camberos se combinó con Geyse; la brasileña entró con peligro al área del Washington, se favoreció de un rebote de la defensora Esme Morgan y, sin pensarlo, sacó un fogonazo de pi